Instituto Nacional de Reeducación de Inválidos (INRI)
(Artículo extraido de Wikipedia)
A fin de orientar al I.R.P. hacia objetivos nuevos más amplios que abarcasen la reeducación de inválidos de todo orden, es decir, a las víctimas de enfermedades congénitas o no, o la de los accidentes ; se reestructura y se le concibe como «clínica, residencia eventual y escuela de recuperación de lisiados, baldados, paralíticos, tullidos, deformes» sin distinción de sexo y edad. Al mismo tiempo se cambió de denominación por la de Instituto Nacional de Reeducación de Inválidos (I.N.R.I.) El Instituto se define como una entidad benéfico docente de carácter predominante médico, regida y administrada por un Consejo de Patronado auxiliado por un Comité Ejecutivo, aunque ahora aparece, además, la figura del Director como responsable de todos los servicios del Instituto cargo para el que fue asignado D. Manuel Bastos Ansart.
El acceso se realizaba a petición de los solicitantes a los cuales realizaban un examen previo los servicios médicos a cuyo juicio quedaba «la determinación de la necesidad del ingreso en cada caso particular». Una vez admitidos podían ser asistidos en régimen de internado o externado según «la conveniencia de la recuperación del inválido» pudiendo pasar de una situación a la otra cuando «las circunstancias especiales de cada caso permitan y aconsejen la continuidad del tratamiento en alguna de las dependencias del mismo» Las prestaciones tenían carácter gratuito para los que acreditasen su falta de recursos económicos, y de pago para los pudientes, siendo el trato y el tipo de prestaciones idénticos para ambos.
Una vez puesta en funcionamiento las reformas, tanto estatuarias como de las instalaciones el Instituto desarrolló plenamente sus cometidos. Así hasta julio de 1936 fueron vistos en el consultorio 3.832 enfermos, se operaron 778, recibieron tratamiento de fisioterapia 1.532, se escayolaron 738, se trataron en ambulatorio 1.593 y se construyeron 158 prótesis entre otras acciones. En la Escuela asistieron 308 niños a la clase de párvulos, 148 adultos a las de iniciación profesional y todos los que pudieron abandonar la cama y no asistieron a las anteriores pasaron por la de cultura general. Por los distintos talleres pasaron 325 reeducandos, siendo los más solicitados los de zapatería (25 %), sastrería (20 %) y mecanografía.. Desde el comienzo de la Guerra Civil y hasta 1940, dejó de funcionar, reabriéndose en 1940, pero únicamente la Sección Médica.
La Ley de Formación Profesional Industrial de 1955 confirió al I.N.R.I. la misión de dar «Asistencia y tratamiento médico a los inválidos procedentes de la Industria y de modo especial, la adaptación profesional de los adolescentes y la readaptación de los adultos». El cumplimiento de este cometido va a suponer una transformación de la Institución que adquiere un pleno carácter docente-profesional. Así a partir de 1958 se reglamentó el «aspecto docente del Centro señalando a estas actividades un destacado lugar dentro de sus tareas, de modo que se le pueda considerar como dedicado a cursar enseñanzas profesionales por alumnos inválidos. A tal efecto y mediante convocatorias anuales realizadas entre los inválidos adolescentes del aparato locomotor, se verificase la adjudicación de las plazas de alumnos internos con el fin de facilitar no solamente el tratamiento médico quirúrgico adecuado y necesario para mejorar su invalidez, sino también dotándole de un carácter destacadamente docente y formativo, atender a la formación pedagógica y profesional mediante los necesarios estudios aprobados en los planes de. Iniciación Profesional Industrial».
A partir de éste momento la mayoría de los alumnos está comprendida entre los 12 y 16 años de edad, siendo la condición exigida para su ingreso, la de padecer una enfermedad del aparato locomotor que perturbe la normal formación pedagógica y profesional del adolescente, sin afectar a sus facultades mentales, siendo un mérito preferente la posesión del Certificado de Estudios primarios. La parte médica se encargó de la rehabilitación somática, alcanzando los tratamientos quirúrgicos una gran relevancia; dichos tratamientos eran precedidos y después complementados con una metódica e intensiva práctica de rehabilitación en la Sala de Fisioterapia y Terapia ocupacional.
Desde finales de los años setenta, del pasado siglo, la demanda educativa había ido aumentando progresivamente, al mismo tiempo una mayor oferta de asistencia Sanitario-social, en condiciones más adecuadas, había ido restando campos de actuación al INRI en sus aspectos médicos, por lo que era necesario reestructurar la institución para adecuarla a las nuevas necesidades. Se inició un periodo de reflexión sobre el funcionamiento y futuro del centro que pasó a tener una dirección del ámbito docente y después de barajarse varias posibilidades, entre ellas el cierre, en 1987 se transformó en Centro de Educación Especial.



No hay comentarios:
Publicar un comentario